
Pero debes aprender una cosa, imprimirla en tu mente todavía maleable: el hombre tiene horror a la soledad. Y de todas las especies de soledad, la soledad moral es la más terrible. Los primeros ermitaños vivían con Dios. Habitaban en el más poblado de los mundos: el mundo de los espíritus. El primer pensamiento del hombre, sea un leproso o un prisionero, un pecador o un inválido, es este: tenerun compañero en su desgracia. Para satifacer este impulso, que es la vida misma, emplea toda su fuerza, todo su poder, las energías de toda su vida. ¿Hubiera encontrado compañeros Satanás, sin ese deseo todopoderoso? Sobre este tema se podría escribir todo un poema épico, que sería el prólogo de El Paraíso perdido, porque El Paraíso perdido no es más que la apología de la rebelión.
BALZAC.
(Todo lo que pueda añadir no estará tan bien expresado como lo anterior, asi que... ahí lo dejo, coged lo que os interese)
BALZAC.
(Todo lo que pueda añadir no estará tan bien expresado como lo anterior, asi que... ahí lo dejo, coged lo que os interese)
2 comentarios:
Y pasarse la vida rodeado de personas para al final, morir solos, por que siempre morimos solos.
Soledad en los momentos iniciales y finales de nuestra vida, en definitiva, no hay por donde escapar..
habrá q intentar q el camino sea lo menos en soledad posible...
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